La Unión Europea avanza hacia un modelo de gestión de envases más circular y sostenible con el nuevo Reglamento de Envases y Residuos de Envases, conocido como PPWR por sus siglas en inglés: Packaging and Packaging Waste Regulation.
Este reglamento, identificado como Reglamento UE 2025/40, entró en vigor el 11 de febrero de 2025 y comenzará a aplicarse de forma progresiva a partir del 12 de agosto de 2026. Su objetivo es reducir los residuos de envases, impulsar la reutilización y el reciclaje, adaptar el etiquetado y unificar las normas en todos los países de la Unión Europea.
Qué es la normativa PPWR y cómo afecta al packaging alimentario
La normativa PPWR establece una hoja de ruta con diferentes fechas clave. Los primeros requisitos empezarán a aplicarse el 12 de agosto de 2026, mientras que otros se irán incorporando de forma progresiva hasta 2040.
Uno de los momentos más importantes será 2030. A partir de ese año, entrarán en vigor medidas como la incorporación de porcentajes mínimos de plástico reciclado, nuevas restricciones para determinados envases de un solo uso y requisitos más exigentes de reciclabilidad.
Restricciones a los PFAS en envases alimentarios
Entre las primeras medidas que comenzarán a aplicarse el 12 de agosto de 2026 se encuentran las restricciones a los compuestos PFAS, sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas utilizadas en algunos envases por sus propiedades barrera frente a la grasa y los líquidos.
Según la normativa, la suma total de estos compuestos no podrá superar los 250 ppb, es decir, partes por billón. Los PFAS pueden estar presentes en materiales como cartoncillo, bagazo o plástico.
Estos compuestos pueden encontrarse en productos como:
- Vasos de papel
- Cajas de pizza
- Envases de cartoncillo para hamburguesas
- Pajitas
- Bolsas
- Bandejas
- Papel antigrasa
- Tapas
- Platos
- Salseras y contenedores fabricados con bagazo o plástico

Límites para metales pesados en envases
También a partir del 12 de agosto de 2026 se aplicarán restricciones relacionadas con determinadas sustancias químicas presentes en los envases. En este caso, no se trata de una novedad completa, ya que estos límites ya estaban recogidos en la Directiva Europea 94/62/CE.
La normativa establece un límite máximo de 100 mg/kg para la suma de plomo, cadmio, mercurio y cromo hexavalente. Estos metales pesados están limitados por sus posibles riesgos para la salud y el medio ambiente, y pueden encontrarse habitualmente en tintas y pigmentos.
La aplicación de estos nuevos requisitos implica la actualización de las Declaraciones de Conformidad vigentes. Los requisitos actuales seguirán siendo válidos, pero deberán incorporar los cambios relacionados con la PPWR, especialmente en lo referente a la composición de los envases y a los límites establecidos para determinadas sustancias.
Envases alimentarios adaptados a la normativa PPWR
En este contexto, Greensource by Bunzl cuenta con soluciones de packaging alimentario alineadas con la normativa PPWR. Su catálogo incluye una amplia variedad de envases de un solo uso pensados para diferentes tipos de alimentos, servicios y experiencias de consumo.
La gama reúne productos diseñados para responder a las necesidades actuales del sector alimentario, con opciones versátiles e innovadoras que tienen en cuenta la reducción del impacto medioambiental.
Reducir, reutilizar y reciclar forman parte de un modelo de consumo más responsable, y el packaging alimentario tendrá un papel clave en esta transición.
Innovación en packaging sostenible: Greensource
La innovación es un pilar fundamental en el desarrollo de soluciones sostenibles de Greensource by Bunzl. Satisfacer las necesidades de cada cliente con imaginación y funcionalidad son algunos de los ingredientes de éxito de Greensource, contemplando además su dilatada experiencia en el diseño y creación de proyectos a medida.
Descubre nuestros catálogos de packaging:

José Luis Martín
Bunzl Distribution Spain
Responsable Food Service Packaging

